{"id":102,"date":"2012-03-12T20:54:42","date_gmt":"2012-03-12T23:54:42","guid":{"rendered":"http:\/\/ajupe.com.uy\/web\/index.php\/2012\/03\/12\/noche-de-verano\/"},"modified":"2012-03-12T20:54:42","modified_gmt":"2012-03-12T23:54:42","slug":"noche-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/ajupe\/noche-de-verano\/","title":{"rendered":"NOCHE DE VERANO"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #808000;\"><span style=\"font-size: x-large;\">NOCHE DE VERANO<\/span><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-100\" src=\"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente%201.jpg\" border=\"0\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/p>\n<p>Este calor insoportable que se extiende a la noche me exaspera. El cambio clim\u00e1tico presenta atm\u00f3sferas no acostumbradas a mi organismo. Me hace sentir como un extra\u00f1o dentro del cuerpo.<\/p>\n<p>Beber la nocturna brisa fresca puede aplacar la sed de mi desencuentro interior.<\/p>\n<p>\u00a1El Prado! Pienso en el Prado. Esa sola idea hace descender un h\u00e1bito fresco sobre mis sienes. Aviva mi voluntad.<\/p>\n<p>Dejo el lugar de descanso y rompo la inercia en busca del maravilloso parque. Dentro del per\u00edmetro, la luna llena dota de magia todas las cosas.<\/p>\n<p>Los \u00e1rboles, las plantas, las estatuas, parecen oscilar tocados por la brillante luz. El ladrido de un perro, irrumpe con sonoridad en el paisaje. Un hombrecito que duerme a la vera del arroyo, pone paz y temor.<\/p>\n<p>Mientras transito, siento sobre mi cuerpo la observaci\u00f3n penetrante de los fr\u00edos m\u00e1rmoles. C\u00f3mo el filo de sus miradas rasga el plateado lunar, buscando algo ignorado en mi persona.<\/p>\n<p>Inmediatamente siento el desborde de las palpitaciones y una agitaci\u00f3n que trasforma la piel.<\/p>\n<p>Una nubecilla, permite que descubra el movimiento de los p\u00e9treos ojos.<\/p>\n<p>La imaginaci\u00f3n me hace cercar por cientos de estatuas.<\/p>\n<p>Las piernas, se deslizan con la mayor prontitud que me es permitida, para huir de la inexplicable situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin rumbo, pero muy veloz, ingreso en el territorio del Hotel del Prado.<\/p>\n<p>A mis espaldas el arroyo y a mi frente la escalinata que conduce al edificio.<\/p>\n<p>El jadeo pide un intervalo de calma. El calor, una gota de agua. Me detengo en la fuente que parece complacer todas las exigencias. Un descanso en el claro de \u00e1rboles y un espejo donde se repite la vida.<\/p>\n<p>En el centro del \u00f3valo, tres bronc\u00edneas mujeres, invitan a participar de un curioso ritual.<\/p>\n<p>Los c\u00e1ntaros volcados bajo los cil\u00edndricos brazos, derraman el l\u00edquido destinado a limpiar las impurezas de las ideas, mientras los emidosaurios cubiertos de met\u00e1licas escamas abandonan la escena central, buscando los inquietos reflejos de la periferia.<\/p>\n<p>Dos recostadas figuras femeninas ubicadas en movimiento de giro, como arrastradas por un<\/p>\n<p>permanente y sutil remolino de aguas, levantan su brazo derecho hacia la imagen central, uniendo apenas en un roce, las manos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Cavilo que pudo humedecer los labios acercando el agua en la palma de mis manos.<\/p>\n<p>Entonces comienzo a sentir que una gran atracci\u00f3n me arrebata del cuerpo. La figura principal de la fuente, ejerce tal fuerza, que parece absorber todo los elementos del parque.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-101\" src=\"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente.jpg\" border=\"0\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/p>\n<p>En el campo visual, all\u00ed donde juntan la visi\u00f3n y la nada, apareci\u00f3 aquel hombrecito cuya presencia en el camino apenas puede apreciar.<\/p>\n<p>Tambaleando se lleg\u00f3 hasta mi costado y murmurando lanzaba palabras incomprensibles.<\/p>\n<p><em>-\u00a1Cuidado!&#8230; la maga\u2026 Los hechizos\u2026<\/em><\/p>\n<p>Estaba tan embelesado con aquella figura, que mi cerebro rechazaba cualquier advertencia que le alcanzaran los o\u00eddos.<\/p>\n<p>No pod\u00eda relacionar su mirada t\u00edmida<\/p>\n<p>y humilde que se perd\u00eda en los pies de la fuente, con el avance de sus pechos desafiantes y su cuerpo apenas cubierto por las despojadas prendas, all\u00ed donde nacen las extremidades.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>-\u00a1<em>Cuidado<\/em>! \u2013insisti\u00f3 el hombrecito. \u2013<em>Circe\u2026 magia<\/em>\u2026<\/p>\n<p>Pero yo, ya no escuchaba las desesperadas advertencias.<\/p>\n<p>Ni siquiera repar\u00e9 c\u00f3mo el hombrecito, despu\u00e9s de musitar temblorosamente esos vocablos, se alej\u00f3 lo mas r\u00e1pido posible.<\/p>\n<p>Descubr\u00ed una enigm\u00e1tica sonrisa en el bronce y el cambio en la expresi\u00f3n de su mirada.<\/p>\n<p>El peso que ascend\u00eda desde mis pies comenz\u00f3 a molestarme y no me di cuenta de que el cuerpo, lentamente, mutaba de forma.<\/p>\n<p>Quise mover las piernas, y no pude. Tampoco los brazos. Me vi cortejado por cisnes, garzas y tortugas que se regocijaban jugando alrededor del monumento y me integr\u00e9 a la maravillosa danza abandonando todo pensamiento.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>Dicen que desde ese tiempo, una nueva tortuga de bronce asoma su cabecita fuera del caparaz\u00f3n, y ba\u00f1a con di\u00e1fana fineza los encantos de la hechicera.<\/p>\n<p>*\u201dLA FUENTE CORDIER\u201d. Obra del artista franc\u00e9s Luis E. Cordier, fue inaugurada el 24 de julio de 1916 en la Plaza Independencia. En marzo de 1922 fue emplazada en el Prado junto al Hotel. Se le llama tambi\u00e9n \u201cLOS R\u00cdOS\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 NOCHE DE VERANO Este calor insoportable que se extiende a la noche me exaspera. El cambio clim\u00e1tico presenta atm\u00f3sferas no acostumbradas a mi organismo. Me hace sentir como un extra\u00f1o dentro del cuerpo. Beber la nocturna brisa fresca puede aplacar la sed de mi desencuentro interior. \u00a1El Prado! Pienso en el Prado. Esa sola [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":100,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-102","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ajupe"],"blocksy_meta":[],"featured_image_urls_v2":{"full":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"medium_large":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"large":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"1536x1536":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"2048x2048":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"woocommerce_archive_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"woocommerce_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"woocommerce_single":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1.jpg",259,194,false],"woocommerce_gallery_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/fuente 1-100x100.jpg",100,100,true]},"post_excerpt_stackable_v2":"<p>\u00a0 NOCHE DE VERANO Este calor insoportable que se extiende a la noche me exaspera. El cambio clim\u00e1tico presenta atm\u00f3sferas no acostumbradas a mi organismo. Me hace sentir como un extra\u00f1o dentro del cuerpo. Beber la nocturna brisa fresca puede aplacar la sed de mi desencuentro interior. \u00a1El Prado! Pienso en el Prado. Esa sola idea hace descender un h\u00e1bito fresco sobre mis sienes. Aviva mi voluntad. Dejo el lugar de descanso y rompo la inercia en busca del maravilloso parque. Dentro del per\u00edmetro, la luna llena dota de magia todas las cosas. Los \u00e1rboles, las plantas, las estatuas, parecen&hellip;<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/category\/ajupe\/\" rel=\"category tag\">AJUPE<\/a>","author_info_v2":{"name":"root","url":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/author\/root\/"},"comments_num_v2":"0 comentarios","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/100"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}