{"id":219,"date":"2014-11-03T16:22:48","date_gmt":"2014-11-03T19:22:48","guid":{"rendered":"http:\/\/ajupe.com.uy\/web\/index.php\/2014\/11\/03\/jorge-salvador-foti\/"},"modified":"2014-11-03T16:22:48","modified_gmt":"2014-11-03T19:22:48","slug":"jorge-salvador-foti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/ajupe\/jorge-salvador-foti\/","title":{"rendered":"\u00abUN JUEGO DE CASUALIDADES\u00bb Y \u00abUNA FOTOGRAF\u00cdA\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #008080;\"><span style=\"font-family: 'arial black', 'avant garde';\">JORGE SALVADOR FOTI<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p><strong><em>Anteriormente hemos tenido ocasi\u00f3n de aproximarnos a la cuent\u00edstica de este autor quien, en vida, integrara durante a\u00f1os la actividad cultural de AJUPE desde el Coro de la Instituci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Ahora, por medio de la Revista se quiere volver a su obra, a esos relatos que su pluma nos ha dejado.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El estilo de este escritor es marcadamente realista, con toques rom\u00e1nticos, vertidos a trav\u00e9s de una prosa fuerte, profunda y cuidada. Las situaciones surgen de una realidad contempor\u00e1nea, cotidiana y son vividas por personajes que se yerguen en toda su dimensi\u00f3n carnal, espiritual, humana.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: xx-large;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">UN JUEGO DE CAUSALIDADES<\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelio tuvo varios amores adulterinos; afecto a la poligamia del var\u00f3n, consideraba un placer irrenunciable alternar la cama de su esposa con las ajenas, a las que se aquerenciaba hasta que un reproche dicho o sugerido lo alejaba sin m\u00e1s, porque no era hombre de aguantar situaciones molestas. S\u00f3lo Ang\u00e9lica no necesit\u00f3 recriminaciones; lo que lo alej\u00f3 de ella fue un embarazo sorpresivo que no supo en qu\u00e9 termin\u00f3, porque su cobard\u00eda no le permiti\u00f3 esperar el nacimiento\u2026 ni un posible aborto siquiera. Fue la \u00fanica vez que le pas\u00f3, hace dieciocho a\u00f1os, y ahora no recuerda el remordimiento que nunca tuvo sino la molestia que le provoc\u00f3 una mudanza apresurada; porque Ang\u00e9lica era del barrio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelio tiene dos hijos. Assunta, su mujer, le impuso al mayor el nombre de su padre porque era la costumbre de su ascendencia italiana; \u201cnombre de viejos\u201d mascullaba Rogelio mientras el cura derramaba el agua bendita. Por esa convicci\u00f3n el ni\u00f1o creci\u00f3 oy\u00e9ndose llamar Rogelito. Al segundo, llegado cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, la madre lo bautiz\u00f3 \u201c\u00c1ngel\u201d. A Rogelio, algo falto de imaginaci\u00f3n, los nombres de sus hijos no le recordaban el adulterio que ya sosten\u00eda a pocos metros de su hogar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Seis a\u00f1os despu\u00e9s, Rogelito y \u00c1ngel se escond\u00edan entre las plantas del jardincito de la esquina para espiar a Rogelio y Ang\u00e9lica entrando furtivamente a la casa, y festejaban con risas a media voz el derrumbe de aquel padre severo en un temeroso sujeto que se escurr\u00eda como un ladr\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de la mudanza, Rogelio busc\u00f3 amores m\u00e1s alejados y sus hijos no tuvieron la oportunidad de verlo atravesar esas puertas. Pero de alguna forma se enteraron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelito ahora quiere que lo llamen Rogelio; tiene veintinueve a\u00f1os y una novia, y no permite que lo sigan tratando como a un ni\u00f1o. Rogelio padre respeta sus ideas y se apresta a conocer a la flamante novia; es la primera que Rogelito trae a casa y ya es tiempo de que vaya asentando cabeza. El muchacho la ha anunciado como una joven que tiene el m\u00e9rito de haber desarrollado sin lamentos su infancia y adolescencia en ausencia de su madre (que muri\u00f3 a sus ochos a\u00f1os) y de su padre que desapareci\u00f3 antes de que pudiera conocerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A Rogelio la chica le cae mal, absolutamente mal. Rogelito no lo entiende y probablemente no le importe. Desde su escondite entre las plantas del jardincito comenz\u00f3 a perder el respeto por su padre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelito se va a casar. Ella se llama Ang\u00e9lica, tiene casi dieciocho a\u00f1os y desea que a falta de los propios, Assunta sea su madre y Rogelio su padre. Assunta la recibe emocionada. Rogelio mira dieciocho a\u00f1os atr\u00e1s y piensa asustado que todo esto es un juego de casualidades sin consecuencias. O no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Assunta no logra entender el rechazo de Rogelio. A falta de motivos expl\u00edcitos llega a pensar que la chica le gusta a su marido, y \u00e9sta ser\u00eda su forma de evitarse situaciones molestas de futuro. Porque Assunta sabe que Rogelio conserva su ma\u00f1a de vivir romances cuando su gusto se lo impone, lo que constituye, para un hombre peque\u00f1o en moral y grande en ego\u00edsmo, una perversa adicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Assunta conoce esa adicci\u00f3n desde el embarazo de Rogelito; no fue dif\u00edcil descubrir los enga\u00f1os de un marido incapaz de idear respuestas coherentes a sus fugas inexplicables. Sofocada la indignaci\u00f3n inicial, Assunta prefiri\u00f3 entonces ser pr\u00e1ctica a ser honorable; ignorar\u00eda los amor\u00edos a cambio de conservar su esposo, con el significado social y econ\u00f3mico que ello representaba; diez a\u00f1os previos de maltrecha convivencia y el consiguiente desarraigo del amor facilitaron una decisi\u00f3n que muchas mujeres considerar\u00edan degradante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En cuando a <em>su<\/em> cama, que su secreto armisticio manten\u00eda disponible, fue ejercida con una mezcla de satisfacci\u00f3n de su propio cuerpo y\u00a0 de remiendo de su honorabilidad ultrajada: ella era la mujer oficial, consagrada por la iglesia y enaltecida por la sociedad, tanto m\u00e1s noble como putas eran las dem\u00e1s invitadas al fest\u00edn de su marido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En esa relaci\u00f3n tan peculiar se enter\u00f3 del romance con la Ang\u00e9lica del barrio, y curiosamente no la inquiet\u00f3 la duraci\u00f3n de ese desv\u00edo; se sent\u00eda superior a la minita de turno y nunca se le ocurri\u00f3 que pudiera ser desbancada del altar de su matrimonio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Claro que despu\u00e9s de Ang\u00e9lica siguieron Ren\u00e9e, Amanda y otros nombres que no tiene inter\u00e9s en recordar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ahora Rogelio ha espaciado los encuentros amatorios y se ayuda con drogas estimulantes para ocultar la declinaci\u00f3n natural de la edad; y como en busca, tal vez, de la pasada juventud se ha orientado \u00faltimamente a mujeres m\u00e1s j\u00f3venes, Assunta piensa que la novia de su hijo no est\u00e1 a salvo de sus apetitos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero esta vez no pasar\u00e1; treinta a\u00f1os han ido desgastando la filosof\u00eda pragm\u00e1tica de la mujer dejando al descubierto una ira fermentada pronta a estallar. Y ahora se trata de su hijo: defender\u00e1 a Rogelito defendiendo su casamiento con Ang\u00e9lica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelito tampoco entiende la actitud de su padre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ha o\u00eddo durante a\u00f1os su est\u00edmulo, casi su presi\u00f3n de que forme una familia, y su incredulidad de que fuera tan dif\u00edcil encontrar la mujer. Claro que para aquel ad\u00faltero a quienes tantas le hab\u00edan venido bien, la elecci\u00f3n cuidadosa de su hijo resultaba inaceptable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Rogelito hab\u00eda ido descartando varias novias. Su conducta no carec\u00eda de ribetes sic\u00f3ticos. Despu\u00e9s de dos meses de una tibia relaci\u00f3n, comenzaba a imaginarse la vida de casado, y siempre hab\u00eda terminado en dos opciones: que \u00e9l por herencia se transformar\u00eda en un casanova insaciable, o que ella ceder\u00eda a la seducci\u00f3n de un casanova insaciable; en ambos casos su matrimonio no ten\u00eda futuro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La actitud tolerante de su madre le hab\u00eda ense\u00f1ado la naturalidad del adulterio de su padre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No dudaba que existiera la fidelidad; pero resultaba dif\u00edcil encontrar la mujer que la inspirara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Finalmente Ang\u00e9lica, con su declarada virginidad sin ayuda de la tutela de sus padres, y su resistencia a entregarla antes del matrimonio, presentaba el perfil que tanto hab\u00eda buscado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No va a discutir ahora su destino con un padre sin autoridad moral.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Se va a casar con Ang\u00e9lica Gonz\u00e1lez, y m\u00e1s que el rechazo de Rogelio, lamenta el pobre bagaje familiar que con \u00e9l aporta al matrimonio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No recuerda a la Ang\u00e9lica del barrio que espiaba de ni\u00f1o consumar el adulterio de su padre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Si lo hiciera, tal vez comenzar\u00eda a entenderlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s por curiosidad que por responsabilidad, Rogelio ha vuelto al barrio de <em>su<\/em> Ang\u00e9lica. No puede recordar el apellido; as\u00ed de superficial fue\u00a0 la relaci\u00f3n de a\u00f1os circunscripta a una cama. S\u00f3lo cree que era del espa\u00f1ol com\u00fan, pero puede estar influido por el Gonz\u00e1lez de su inminente nuera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El barrio cambi\u00f3 m\u00e1s que \u00e9l; hay edificios donde hab\u00eda casitas y un supermercado desplaz\u00f3 al autoservicio. S\u00f3lo queda en pie la tiendita de Don David con su vivienda de dos plantas encima, y es todo lo que queda: Don David no est\u00e1, ni Do\u00f1a Rebeca; una pareja de la edad de Rogelito atiende el mostrador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La casita de la esquina fue devorada por el supermercado, y no hay quien pueda decirle si Ang\u00e9lica muri\u00f3 o solo se mud\u00f3, o, por lo menos, qu\u00e9 apellido ten\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Sentado en el auto, Rogelio considera haber cumplido su papel con su magra investigaci\u00f3n sin resultado. Otra cosa no piensa hacer; desde la presentaci\u00f3n de Ang\u00e9lica Gonz\u00e1lez ha esperado en vano que Assunta recuerde su affaire de ocho a\u00f1os con la vecina y aporte, <em>ella<\/em>, una estrategia para disuadir a Rogelito, o la certidumbre de que ambas Ang\u00e9licas no tienen nada en com\u00fan, o al menos la resignaci\u00f3n de que su hijo mayor vaya a engendras hijos imb\u00e9ciles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Descarta la iniciativa de un comentario abierto con Assunta, por temor a desencadenar una tormenta al abrir la caja de infidelidades que su mujer ha mantenido cerrada por a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfSe puede saber por qu\u00e9 maldito motivo te opones al casamiento de Rogelito?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Assunta no es mujer de dejar situaciones sin aclarar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Prefiero no hablar del asunto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No se trata de lo que t\u00fa prefieras, al menos por esta vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No s\u00e9 c\u00f3mo plantearte mis objeciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que quiere a la chica para ti. \u00bfQu\u00e9 otra objeci\u00f3n tienes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Hay una pausa. Assunta presenta el tema desde una perspectiva que Rogelio no hab\u00eda considerado. Es tal la impunidad con que llev\u00f3 a cabo sus amor\u00edos que no hay idea ni mujer que considere una aberraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Puedes quedarte tranquilo, si de eso se trata. No necesito desenmascararte ante tus hijos; ellos conocen la larga lista de tus mujeres y tu ausencia de l\u00edmites. Rogelito la cuidar\u00e1 para \u00e9l y har\u00e1 lo necesario para que ella se cuide de ti.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No, mujer, no es esta Ang\u00e9lica la que me preocupa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Ah! No es \u00e9sta, y \u00bfcu\u00e1l es entonces? Ser\u00e1 la Ang\u00e9lica del barrio, de hace, \u00bfcu\u00e1ntos? \u00bfveinte, diecinueve, dieciocho a\u00f1os\u2026? Pero si reci\u00e9n ahora me doy cuenta del motivo de tu rechazo\u2026 de tus temores, libidinoso\u2026 \u00bfAs\u00ed que tienes miedo que la hija que le dejaste a la putita de la esquina sea la novia de tu hijo\u2026?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfT\u00fa lo sab\u00edas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Yo lo s\u00e9 todo, miserable! \u00a1Yo conozco cada uno de los cuernos que me pusiste desde mi primer embarazo! Y \u00bfsabes qu\u00e9? Tengo la forma de averiguarlo, pero no te voy a decir si esta Ang\u00e9lica es tu hija o no. Vas a tener que vivir esperando que Rogelito pague por tus inmundicias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa no ser\u00e1s capaz de dejar que nuestro hijo\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Soy muy capaz! \u00bfDe qu\u00e9 no es capaz una mujer sometida a treinta a\u00f1os de humillaciones?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo sufrir\u00e1s t\u00fa tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY qu\u00e9? Ya no s\u00e9 qu\u00e9 es sufrir despu\u00e9s de tus vejaciones, viejo miserable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Voy a hacer mis maletas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Ni te muevas! Si das un paso fuera de esta casa les cuento a tus hijos el papel que jugaste en la historia de la pobre hu\u00e9rfana que trajo Rogelito. Jam\u00e1s te volver\u00e1n a dirigir la palabra. No, t\u00fa no te vas. Tengo que verte sufrir d\u00edas tras d\u00eda los embarazos de tus nietos. \u00a1Ni as\u00ed me pagar\u00e1s el da\u00f1o que me hiciste!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras la salida de Assunta, a llorar su doble dolor en el dormitorio, Rogelio trata de recuperar la compostura. Mira dieciocho a\u00f1os atr\u00e1s y piensa asustado que todo esto es un juego de casualidades sin consecuencias. O no.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'arial black', 'avant garde';\">FIN<\/span><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr width=\"100%\" size=\"2\" \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"font-family: 'arial black', 'avant garde';\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"font-family: 'arial black', 'avant garde';\">Una fotograf\u00eda<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Paco naci\u00f3 en Cuba, la prodigiosa isla caribe\u00f1a. En la Cuba de Castro, pero tambi\u00e9n en la de la palma real, la del Malec\u00f3n. La de la  Bodeguita del medio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Comparti\u00f3 con sus vecinos la vocaci\u00f3n por la alegr\u00eda, el canto y los timbales, y aprovechando la veta m\u00e1s rica de la educaci\u00f3n vern\u00e1cula, culmin\u00f3 la carrera de medicina.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Su mamacita le dio la oportunidad de ejercerla y la angustia de su primer frustraci\u00f3n, cuando la vio morir como un desperdicio de todos sus conocimientos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En ese entierro naci\u00f3 tal vez la idea de la emigraci\u00f3n, que se abon\u00f3 luego con las promesas de afuera y las carencias de adentro. Paco se alej\u00f3 de su patria, pero no la dej\u00f3; la llev\u00f3 montada en sus recuerdos y en sus ambiciones. Y se fue seguro de que volver\u00eda a ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En la nueva tierra sembr\u00f3 profundos anhelos, y los reg\u00f3 con horas de esfuerzo, para salvar la barrera del idioma primero, y la de la sociedad que lo rodeaba despu\u00e9s.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Con la fuerza morena que hered\u00f3 de la palma, resisti\u00f3 los vientos y acrecent\u00f3 su follaje. Curs\u00f3 la especialidad de quemados, y se hizo un lugar en el Hospital, reparando miembros desfigurados casi todos ellos por accidentes dom\u00e9sticos, en una ciudad que desbordaba seguridad para impedir grandes incendios.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En el Hospital conoci\u00f3 a Consuelo, una enfermera nacida en Santiago de Cuba. Ella lo envolvi\u00f3 en la carism\u00e1tica fuerza optimista que heredan de su tierra los originarios de la muy libre y revolucionaria ciudad del oriente cubano.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El amor los sorprendi\u00f3 en el descanso del turno en una sala vac\u00eda del Hospital, y unieron sus destinos en la humilde capilla cat\u00f3lica de los suburbios.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, hab\u00edan conseguido un apartamento peque\u00f1o al que Paco pint\u00f3 de calidez y Consuelo amuebl\u00f3 de alegr\u00eda. Combinadas las horas de trabajo, a\u00fan las extras que la econom\u00eda diaria les exig\u00eda, a Paco y a Consuelo les quedaba un solo pelda\u00f1o en la ascensi\u00f3n a su felicidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Esa ma\u00f1ana Paco deb\u00eda levantarse algo m\u00e1s temprano que de costumbre para renovar su licencia de conducir antes de concurrir a su trabajo. Pero Consuelo ten\u00eda sus planes.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Lo despert\u00f3 una hora antes de lo necesario sin que \u00e9l se percatara, esper\u00f3 su ba\u00f1o y su trajeado, y lo llev\u00f3 a la cocina donde lo esperaba un desayuno de lujo: huevos revueltos y chuletas de cerdo, adem\u00e1s de los cereales, el caf\u00e9 y el zumo de todas las ma\u00f1anas.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En el centro de la mesa tres flores en un jarroncito, y apoyado en \u00e9l un sobre con la confirmaci\u00f3n del embarazo. En la pared, el reloj les otorgaba una hora para festejar la noticia.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Paco se sinti\u00f3 en el cielo, bes\u00f3 a su mujer, y le reproch\u00f3 que no esperase hasta el domingo para disfrutar su felicidad acurrucaditos durante todo el d\u00eda. Pero reci\u00e9n era martes, argument\u00f3 Consuelo. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda pasar cinco noches con la alegr\u00eda desbordando su coraz\u00f3n, si en la anterior no hab\u00eda podido dormir por guardar el secreto hasta el desayuno?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los minutos volaron. Los planes para el reci\u00e9n llegado al vientre de Consuelo inclu\u00edan conseguir otro trabajo para asegurarle una educaci\u00f3n, recurrir a la buena vecina Carmela para cuidar al beb\u00e9 y, si Dios lo permit\u00eda, la llegada de un hermanito para acompa\u00f1arlo en su adolescencia. Y mil detalles m\u00e1s, que siguieron intercambiando entre risas y besos, hasta que el presente, incluida la renovaci\u00f3n de la licencia, impuso la partida de Paco.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Consuelo lo acompa\u00f1\u00f3 hasta la puerta del condominio. All\u00ed las manos se apretaron fuertemente durante unos segundos, y el beso qued\u00f3 interrumpido por una vecina que sal\u00eda en la misma direcci\u00f3n que Paco.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Consuelo lo vio alejarse hacia la oficina estatal con la plenitud de quien todo lo tiene. \u00c9l gir\u00f3 la cabeza en la esquina, levant\u00f3 su mano y se dirigi\u00f3 hacia la nada.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Era martes, y era 11 de setiembre. Y era Nueva York.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hoy el hu\u00e9rfano sin nacer no logra compensar la realidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Paco es s\u00f3lo una fotograf\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Y Consuelo, una paradoja.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'arial black', 'avant garde';\">FIN<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<hr width=\"100%\" size=\"2\" \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 JORGE SALVADOR FOTI \u00a0 Anteriormente hemos tenido ocasi\u00f3n de aproximarnos a la cuent\u00edstica de este autor quien, en vida, integrara durante a\u00f1os la actividad cultural de AJUPE desde el Coro de la Instituci\u00f3n. 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Ahora, por medio de la Revista se quiere volver a su obra, a esos relatos que su pluma nos ha dejado. El estilo de este escritor es marcadamente realista, con toques rom\u00e1nticos, vertidos a trav\u00e9s de una prosa fuerte, profunda y cuidada. Las situaciones surgen de una realidad contempor\u00e1nea, cotidiana y son vividas por personajes que se yerguen en toda su dimensi\u00f3n carnal, espiritual, humana.&hellip;<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/category\/ajupe\/\" rel=\"category tag\">AJUPE<\/a>","author_info_v2":{"name":"root","url":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/author\/root\/"},"comments_num_v2":"0 comentarios","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}