{"id":99,"date":"2012-03-12T20:50:25","date_gmt":"2012-03-12T23:50:25","guid":{"rendered":"http:\/\/ajupe.com.uy\/web\/index.php\/2012\/03\/12\/nelson-barreiro-gougeon\/"},"modified":"2012-03-12T20:50:25","modified_gmt":"2012-03-12T23:50:25","slug":"nelson-barreiro-gougeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/ajupe\/nelson-barreiro-gougeon\/","title":{"rendered":"NELSON BARREIRO GOUGEON"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #008080;\"><span style=\"font-size: x-large;\">NUESTRO SOCIO EL ESCRITOR<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #008080;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><br \/><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #008080;\"><span style=\"font-size: x-large;\">NELSON BARREIRO GOUGEON<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: x-large;\"><br \/><\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-98\" src=\"https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg\" border=\"0\" style=\"float: left;\" width=\"254\" height=\"192\" \/>Por  Miguel Brassesco<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<\/p>\n<p>Ten\u00edamos pendiente la presentaci\u00f3n de nuestro socio el escritor Sr. Nelson Barreiro Gougeon en la revista, desde el momento en que lleg\u00f3 a nuestras manos el a\u00f1o pasado, un ejemplar de su libro \u201c<em>\u00daltima Muerte<\/em>\u201d, por iniciativa del Secretario de la Comisi\u00f3n Directiva, Procurador Sr. Nelson Bouza, quien en el transcurso de la actividad profesional propia de funcionarios judiciales, trab\u00f3 conocimiento y amistoso trato con nuestro socio escritor.<\/p>\n<p>Ante la oportunidad de espacio en CULTURA EN AJUPE de la revista, me comuniqu\u00e9 con el Sr. Barreiro para coordinar una entrevista como lo hemos realizado con otros escritores. Me inform\u00f3 que estaba culminando textos que integraban un nuevo libro.<\/p>\n<p>Respetamos entonces, como debe ser, el lapso que todo creador necesita para completar a satisfacci\u00f3n e incluso la publicaci\u00f3n de su obra.<\/p>\n<p>Ahora, con la presentaci\u00f3n de este nuevo libro \u201c<em>El hombre despierto<\/em>\u201d, ejemplares del cual ha dedicado para los lectores de la Biblioteca de AJUPE y para el suscrito, concretamos una entrevista para la tarde del 4 de Noviembre en su domicilio.<\/p>\n<p>Durante casi tres horas se extendi\u00f3 el encuentro. Ya era de nuestro conocimiento su inclinaci\u00f3n por las letras, lo que le llev\u00f3 a editar dos publicaciones en el curso de 6to. A\u00f1o: \u201c<em>Ecos del Aula<\/em>\u201d y \u201c<em>Rel\u00e1mpago<\/em>\u201d. El peri\u00f3dico de su escuela \u201c<em>Antorcha<\/em>\u201d recogi\u00f3 varias de sus redacciones al igual que \u201c<em>Compa\u00f1eros<\/em>\u201d editado en aquella \u00e9poca por la Biblioteca Infantil N\u00ba 1.<\/p>\n<p>Luego de esa breve introducci\u00f3n nuestro socio se extiende a las etapas posteriores bajo la singular forma de una historia personal.<\/p>\n<p>\u201cEn el a\u00f1o 1948, cuando cursaba el segundo a\u00f1o liceal, tom\u00e9 mi primer empleo en un estudio jur\u00eddico ubicado, como es l\u00f3gico, en la ciudad vieja. Atend\u00ed el tel\u00e9fono, a los clientes, y con el tiempo llevaba escritos a los juzgados y requer\u00eda informaci\u00f3n sobre el estado de los expedientes, seg\u00fan los encargos del abogado. Hoy, pienso que ser\u00eda el tinterillo m\u00e1s joven que concurr\u00eda a la baranda del Poder Judicial.<\/p>\n<p>Esta primera actividad despert\u00f3 en m\u00ed la esperanza de ser abogado.<\/p>\n<p>Como todos los de mi generaci\u00f3n, recib\u00ed la influencia del pensamiento de la \u00e9poca enriquecido por  las ideas de Jos\u00e9 E. Rod\u00f3, Carlos Vaz Ferreira y otros fil\u00f3sofos uruguayos, que acept\u00e9 como v\u00e1lidas.<\/p>\n<p>El pa\u00eds se construye con estudio y trabajo al igual que nuestro futuro. Al final de la etapa laboral deb\u00edamos tener la satisfacci\u00f3n del deber cumplido, al tiempo de haber asegurado una vejez  sin apremios luego de haber conducido nuestras familias por los caminos correctos.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1952 concurs\u00e9 y gan\u00e9 el ingreso en el Banco Italiano del Uruguay.<\/p>\n<p>A\u00fan hoy me emociono con los gratos recuerdos que responden  a la etapa vivida en esa Instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 en la secci\u00f3n Contadur\u00eda para luego de dos a\u00f1os, por mis estudios y antecedentes laborales anteriores, fui promovido a la secci\u00f3n jur\u00eddica.<\/p>\n<p>Con el tiempo me otorgaron poder para pleitos y tuve el honor de representar al Banco Italiano del Uruguay en los estrados judiciales. Conoc\u00ed distinguidos profesionales, abogados y procuradores, con quienes mantuve una saludable amistad, y  trat\u00e9 con funcionarios judiciales que a\u00fan hoy me honra la atenci\u00f3n que me dispensaran. Paralelamente prosegu\u00eda con mis estudios.<\/p>\n<p>Como lo afirman los fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos las crisis son las causas de los grandes cambios.<\/p>\n<p>El fin del Banco Italiano del Uruguay y toda la crisis bancaria posterior, origin\u00f3 un nuevo mundo financiero.<\/p>\n<p>Los empleados nos vimos afectados primero por la inestabilidad que afectaba la seguridad de nuestras familias y luego por el cambio en las funciones que hasta ese momento desempe\u00f1\u00e1bamos.<\/p>\n<p>Pas\u00e1bamos de las instituciones donde hab\u00edamos ingresado y nos hab\u00edan ense\u00f1ado el oficio, a otros bancos donde \u00e9ramos extra\u00f1os a sus empleados y m\u00e9todos de trabajo.<\/p>\n<p>Sufr\u00ed el cambio, sobre todo porque tuve que desertar de la Facultad de Derecho para ubicarme en la m\u00e1quina donde se registraban los movimientos de las cuentas corrientes, detr\u00e1s de las cajas, en el Banco de Montevideo.<\/p>\n<p>Tuve que abandonar el mundo de las letras, los estudios legales, para insertarme en el de la frialdad de las matem\u00e1ticas, la ciencia de  las cuentas y la contabilidad. Ahora los estudios ser\u00edan otros y no los abandonar\u00eda hasta el d\u00eda de mi retiro: 31 de agosto de 1993.<\/p>\n<p>La  responsabilidad del hogar formado, y la filosof\u00eda inculcada me impulsaban  a seguir caminando, con fe, por la senda hacia el  progreso.<\/p>\n<p>Poco a poco, la mente comenz\u00f3 a extra\u00f1ar, por su ausencia, los trabajos en la m\u00e1quina de escribir luego de interpretar los textos legales, que constitu\u00edan una labor af\u00edn con mi personalidad.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed, que recordando las buenas notas que obten\u00eda en el liceo cursando dibujo, para llenar ese vac\u00edo, comenc\u00e9 a frecuentar  talleres de artes pl\u00e1sticas (1976).<\/p>\n<p>Tengo agradecimiento a los profesores que me ense\u00f1aron el oficio: Alberto Hadidian, Clever Lara, Edgardo Ribeiro Nario y Carlos Prunell.<\/p>\n<p>Atrapado por el paisaje, la magia del agua, el misterio de los \u00e1rboles, y la pintura figurativa, nunca pude plasmar en el lienzo, a mi juicio, las emociones  de mi mundo interior.<\/p>\n<p>El recuerdo de la actividad escolar, las redacciones del ciclo secundario (materia idioma espa\u00f1ol), junto con la decadencia de los valores tradicionales y la peligrosa ruta emprendida por la humanidad, despert\u00f3 en m\u00ed la necesidad de escribir.<\/p>\n<p>Entonces se hicieron presentes los tropiezos del lenguaje. El estilo de los escritos procesales y el conciso redactar de las circulares bancarias, no eran \u00fatiles a tal fin.<\/p>\n<p>El taller literario, que frecuento desde el a\u00f1o 2002, me ayuda en la formaci\u00f3n  de la pretendida, por mi, profesi\u00f3n de escritor.<\/p>\n<p>Hasta el momento he podido materializar tres libros conteniendo ficciones. Dentro de la narrativa la mayor\u00eda de ellas no alcanzan a constituirse en cuentos. Contienen reflexiones y an\u00e9cdotas, reales o imaginarias, que sirven de excusa para las dichas reflexiones, por ello las llamo ficciones.<\/p>\n<p>\u201c<em>Fantas\u00edas Intercaladas<\/em>\u201d, \u201c<em>\u00daltima Muerte<\/em>\u201d y \u201c<em>El Hombre Despierto<\/em>\u201d constituyen hasta el momento los libros editados.<\/p>\n<p>\u201c<em>Fantas\u00edas Intercaladas<\/em>\u201d se public\u00f3 en una edici\u00f3n limitada, dom\u00e9stica, fruto de los miedos que se sienten por la primera salida al mundo.<\/p>\n<p>\u201c<em>\u00daltima Muerte<\/em>\u201d, cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de la editorial \u201cBotella al Mar\u201d. En sus p\u00e1ginas, y a diferencia  con \u201c<em>El hombre Despierto<\/em>\u201d  donde prima la vida interior, se expresan los miedos del individuo por el destino de la humanidad y por las consecuencias de la actividad del hombre sobre la tierra.<\/p>\n<p>En todos los casos, se trata de narraciones cortas con la finalidad de que la escasez de tiempo que nos impone la vida actual, no sea excusa para quienes deseen ingresar en su lectura\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Las palabras justas con que Barreiro crea una frase y en base a ella un pensamiento, logra la inmediata claridad de interpretaci\u00f3n no obstante para el suscrito mero lector. Es por ello, cuando me comuniqu\u00e9<\/p>\n<p>por primera vez con \u00e9l, le manifest\u00e9 de su admirable cualidad de expresi\u00f3n con las palabras precisas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero, es con la autoridad y versaci\u00f3n de la Profesora Sra. Kydia Mateos, Coordinadora de Talleres Literarios de la Casa Municipal de la Cultura del Prado, que se puede opinar sobre la obra de nuestro socio escritor en el primero de estos libros que posee AJUPE (pero que en realidad es el segundo de su producci\u00f3n como aclara l\u00edneas arriba, dado que su primer libro es  \u201c<em>Fantas\u00edas intercaladas<\/em>\u201d).<\/p>\n<p>\u201cConforman [la obra \u201c<em>\u00daltima Muerte<\/em>\u201d] 29 relatos breves en los que el lenguaje es, en general, cuidadoso, bien elaborado. Como en un v\u00e9rtice cultural, narrador, escritor y hasta alg\u00fan personaje convergen en una continuada atenci\u00f3n por dejar en claro algunos conceptos. Los m\u00e1s oscuros, por ser profundos, est\u00e1n vinculados no a temas sino a preocupaciones metaf\u00edsicas, de \u00e9sas que no atraen al hombre com\u00fan pero s\u00ed al pensador, al reflexivo que este autor lleva adentro. \u201c<em>El hombre lucha por vencer su propia ignorancia y se hace preguntas. Miles de preguntas<\/em>\u201d  dice el personaje de \u201c<em>Las ondas amarillas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y como \u00e9l, a lo largo de varias de sus historias, Nelson Barreiro deja correr interrogantes que, necesariamente, quedan en la ret\u00f3rica: si se puede llegar a ser feliz, base de la an\u00e9cdota en \u201c<em>La se\u00f1al<\/em>\u201d; la reflexi\u00f3n sobre la esencia de la belleza en \u201c<em>El color de la vida\u201d<\/em>;<em> <\/em>los nocturnos sobresaltos acerca de la real identidad en \u201c<em>Incertidumbre<\/em>\u201d o los desvelos que estremecen al protagonista, los miedos y presunciones por las fuerzas que rigen los destinos, en \u201c<em>Lo inevitable\u201d<\/em>. Es que estas preguntas han angustiado al hombre desde las m\u00e1s antiguas culturas y hay otras narraciones de este libro en las que se reitera el asedio de problemas a la conciencia de los seres demasiado pensantes.<\/p>\n<p>Dentro de un amplio abanico tem\u00e1tico, Barreiro tambi\u00e9n apunta a temas cient\u00edficos tratados, naturalmente, desde lo literario: \u201c<em>Vencidos, varios soles se separaron. Lentamente fueron extingui\u00e9ndose. Arrib\u00f3 una noche oscura que no tendr\u00eda fin\u201d<\/em> dice en \u201c<em>El sol<\/em>\u201d. Por tantos contenidos que expresan la duda existencial, el terror a la terminaci\u00f3n de la vida en el planeta y prefiguran, sin verlos, los peores desastres, que intimidan a la humanidad, hablamos en general no de cuentos sino de <em>relatos<\/em> aunque muchos de ellos cumplan con la diversidad de planos, acci\u00f3n, di\u00e1logos, descripciones y\/o mon\u00f3logos del tan cuestionado g\u00e9nero cuent\u00edstico.<\/p>\n<p>Realidad y fantas\u00eda son los niveles por donde transcurren los hechos reales o el divagar de los otros, los que suceden en la mente. En ese doble deambular se puede alzar vuelo sin que  los ojos dejen de recoger alg\u00fan desventurado suceso de la tierra, por ejemplo, el tema de la droga y sus v\u00edctimas, en \u201c<em>El naufragio\u201d<\/em> o algunos que, sin tocar aspectos negativos, tambi\u00e9n son reales aunque est\u00e9n sobre los l\u00edmites.<\/p>\n<p>La modalidad del autor, seria e indagante, se enriquece al entrar al campo de la fantas\u00eda; y ahora s\u00ed, hay espacio f\u00e9rtil para el cuento. Duendes, gnomos y otras formas de la ficci\u00f3n comparten protagonismo con los humanos en \u201c<em>Noche de verano\u201d<\/em>, en \u201c<em>El vestido blanco\u201d<\/em> y en otros.<\/p>\n<p>El autor sabe que basta el pasaje que lleva a una gruta o un muro fuera de la ciudad o un terreno en el que crece desordenado el pasto, para que la imaginaci\u00f3n, si es creadora, pueda dar sus frutos. Tal vez sea \u201c<em>La orfandad del parque\u201d<\/em> el cuento que se ajusta m\u00e1s a estas caracter\u00edsticas; los dos ni\u00f1os, que juegan todos los d\u00edas en el fondo de su casa, son capaces de transformar una casona del patio vecino, abandonada, en un castillo; y completando la historia, sienten que all\u00ed est\u00e1 encerrada una princesa ni\u00f1a, que a la noche tal vez tenga miedo y por eso quieren ser sus amigos. Y tiene tal fuerza la ilusi\u00f3n que, hasta podr\u00e1n verla llegar.<\/p>\n<p>\u201c<em>A trav\u00e9s de los hialinos velos, lucen destellos de candidez e ingenuidad, perceptibles \u00fanicamente por los esp\u00edritus semejantes\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Con esta buena muestra de narraciones, Nelson Barreiro hace su primera publicaci\u00f3n y sin duda, los lectores sabr\u00e1n acompa\u00f1arlo en su \u00e9xito.\u201d<\/p>\n<p align=\"center\">_________________________<\/p>\n<p>Respecto al libro \u201c<em>El hombre despierto<\/em>\u201d, define en forma clara la mirada hacia el interior del hombre.<\/p>\n<p>Sin prescindir de las caracter\u00edsticas de creaci\u00f3n en las narraciones de nuestro escritor que menciona la Profesora Kydia Mateos respecto al otro libro, aqu\u00ed el propio autor lo anuncia bajo el t\u00edtulo \u201c<em>Mis fantas\u00edas<\/em>\u201d, como emanan de su interior por la inspiraci\u00f3n, siendo esta el efecto de sentir el escritor o el artista, el eficaz est\u00edmulo creador que le hace producir espont\u00e1neamente con acierto.<\/p>\n<p>Degustar un exquisito caf\u00e9 preparado por la due\u00f1a de casa gener\u00f3 una pausa en la entrevista, posibilitando al suscrito apreciar tambi\u00e9n esa inspiraci\u00f3n del artista pl\u00e1stico que es Barreiro al observar varios de sus cuadros (frente a uno de ellos Barreiro me dio una breve clase sobre el arte constructivo de Torres Garc\u00eda). En otras de sus obras comprob\u00e9 la notable representaci\u00f3n del agua, sea en un remanso o como el mismo se expresa en su cuento \u201c<em>El puente<\/em>\u201d: \u201c<em>el caudal que llega y se va en el mismo instante, ostenta sus transparentes rizos<\/em>\u201d. Realmente es tan preciso con su pincel como con su pluma.<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>Complementamos esta nota con los cuentos \u201c<em>Noche de Verano\u201d<\/em> y \u201c<em>La Orfandad del Parque<\/em>\u201d, del libro \u201c<em>\u00daltima muerte<\/em>\u201d, y  con los cuentos \u201c<em>Mis Fantas\u00edas<\/em>\u201d y \u201c<em>El Puente<\/em>\u201d, del libro \u201c<em>El hombre despierto<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 NUESTRO SOCIO EL ESCRITOR NELSON BARREIRO GOUGEON Por Miguel Brassesco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ten\u00edamos pendiente la presentaci\u00f3n de nuestro socio el escritor Sr. Nelson Barreiro Gougeon en la revista, desde el momento en que lleg\u00f3 a nuestras manos el a\u00f1o pasado, un ejemplar de su libro \u201c\u00daltima Muerte\u201d, por iniciativa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":98,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-99","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ajupe"],"blocksy_meta":[],"featured_image_urls_v2":{"full":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"medium_large":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"large":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"1536x1536":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"2048x2048":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"woocommerce_archive_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"woocommerce_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"woocommerce_single":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto.jpg",254,192,false],"woocommerce_gallery_thumbnail":["https:\/\/ajupe.com.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/foto-100x100.jpg",100,100,true]},"post_excerpt_stackable_v2":"<p>\u00a0 NUESTRO SOCIO EL ESCRITOR NELSON BARREIRO GOUGEON Por Miguel Brassesco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ten\u00edamos pendiente la presentaci\u00f3n de nuestro socio el escritor Sr. Nelson Barreiro Gougeon en la revista, desde el momento en que lleg\u00f3 a nuestras manos el a\u00f1o pasado, un ejemplar de su libro \u201c\u00daltima Muerte\u201d, por iniciativa del Secretario de la Comisi\u00f3n Directiva, Procurador Sr. Nelson Bouza, quien en el transcurso de la actividad profesional propia de funcionarios judiciales, trab\u00f3 conocimiento y amistoso trato con nuestro socio escritor. 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