ACTITUD
Literariamente, se define como “la postura o disposición del cuerpo o del animo”.
Desde lo científico se relaciona con el comportamiento emocional, sicológico y cultural del “individuo”.
En este mundo actual la humanidad padece de “intolerancia”; de “ira”, resultando como efecto la “agresividad”.
Estudios realizados por sociólogos y sicólogos; determinan que estas “actitudes” destacan a los individuos como “esquizofrénicos”.
Reflexionando: ¿Cuál será la causa de esta patología?
En una sociedad; normativa; con cultura; con formación familiar; que no tiene fenómenos atmosféricos graves; que no tiene disputas de guerras fronterizas; etc.…tendría que primar una población sin estados “depresivos” y “agresivos”.
Reflexionando: podemos resaltar que el uso de la “RAZON” ha dado paso a un “comportamiento mediocre” en la “actitud” de cada persona respecto de la interrelación con otras.
Complementando el uso de la “inteligencia” y la “razón” necesariamente obtendremos una “ACTITUD POSITIVA” con tolerancia; con amabilidad; con alegría; con respeto; y sin discriminación.
Reflexionando: haciendo una breve análisis de ¿que somos los seres humanos? Solo somos un conjunto de elementos que integramos el universo; que solo transitamos en un viaje de ida; en él; por lo tanto usemos una “actitud” de alegría positiva; “con amor”, “sin enojos” ni con los demás; ni con nosotros mismos.
Nuestra “ACTITUD” contribuye a ser feliz; enriquece el espíritu, sonreír nos permite comunicarnos; elimina los odios; y las frustraciones.
Reflexionando: ejercitar una “buena actitud” en conjunto a mi entender nos ayudaría a ser nuevamente una sociedad armoniosa; saludable y feliz.
La primera ley de Hermes Trimegisto establece que: “TODO ES MENTE”; lo que traducido quiere decir que el ser “humano” con su “mente” puede construir o puede destruir; pero si lo equilibramos con una “actitud amorosa”; de buena fe; espiritual y de colaboración podemos obtener así “RESUTADOS POSITIVOS” para el bien de la HUMANIDAD.
Reflexionando: actuemos como seres vivos civilizados con emociones, con sentimientos, con cordura, sin rencores, expandiendo amor universal.
La ACTITUD, desagradable o agresiva, enferma nuestro cuerpo, y desata desacuerdos.
Aprendamos a cambiar nuestro carácter.
Reeducar nuestra “actitud negativa”, nos proporcionará resultados “positivos” en el ámbito familiar; social; laboral y esencialmente en nosotros mismos; ya que todas las “patologías” de salud de nuestro cuerpo físico; son el efecto de los “enojos”; las “rabietas”; y los “odios”.
Reflexionando: seamos inteligentes, la vida humana es muy breve; amemos la vida; la luz, el aire, el sol y a nuestros semejantes. Todo lo que nos rodea es maravilloso, aprovechémoslo al máximo; seamos felices.
El universo es infinito, y nosotros solo somos una “partícula”, un “granito de arena” en el desierto; utilicemos la “RAZON” y la “INTELIGENCIA” para reflexionar sobre nuestro comportamiento.
La “actitud” si es positiva puede mover montañas: PRACTIQUEMOSLO. Una actitud bien dispuesta nos hace más humanos y humanitarios; nos diferencia del reino animal; y nos permite colaborar como sujetos de Derechos y Obligaciones con la sociedad que nos rodea. Una palabra emitida con buena actitud puede ayudar, en los “conflictos” emocionales de los niños, de los jóvenes y de los “viejos”.
Analicemos día a día nuestra “actitud” en forma individual, como si realizáramos un “examen de conciencia”, eliminemos la “mochila negativa” y “reeduquemos” nuestro comportamiento.
Para ser felices debemos sonreír más ampliamente; sentir felicidad dentro de nosotros; amarnos para poder amar a otros.
Reflexionemos si algunas sociedades tenemos el “privilegio” del confort y otras no.
Siempre que tenemos la oportunidad de “cambiar” una “actitud” NEGATIVA, por otra POSITIVA nos hará sanos, aceptados y queridos en nuestro entorno.
María Noel Lascano